POR UN EJERCITO SIN
GENERALES, SIN CAPITANES, SIN TROPA
Gastan lo que les da la gana y nadie publica sus tropelías.
Compran aparatitos para jugar a costa de médicos, profesores
y dependencia.
¿Aún siguen siendo intocables por qué puede repetir un 23F ?

Creo
que lo del ejército se pasa de castaño oscuro. Cada año multiplica su
presupuesto, ni puñetero caso a los recortes y escudándose en pasados
compromisos siguen dilapidando dinero que no se atreve ni a concederle el
Congreso en los presupuestos, pero tampoco a negarles nada. Son intocables, del
mismo planeta que la iglesia católica.
Los
recortes los hacen donde más duelen pero no en el número de generales y
coroneles, tampoco en las pensiones… les ascienden al retirarse para que cobren
más. Al final acabarán diez capitanes mandando a un soldado a apagar un fuego
en labores humanitarias. Así podrán justificar su existencia porque peligro
real de invasión solamente existe en mentes calenturientas y en periodistas
poco serios. Bueno y en la mente de aquel Trillo que comenzaba Al amanecer… por
un islote de mierda que nos importa tres pepinos.
Creo
que es hora de abandonar Ceuta y Melilla, poblado por militares y vividores, y
cuantos islotes defendemos con soberana idiotez. Islotes desiertos, trozos de
roca inhóspitos que no quiere nadie ni regalados. Creo que es hora de que el
ejército deje de ser un niño bonito.
Decimos
que ETA mantiene las armas pero el ejército no las ha abandonado e incluso se
atrevió a sacarlas a la calle el 23F
para asustarnos y que nadie se meta con ellos. No son demócratas, no respetan
los presupuestos, mantienen una cadena de mando donde lo que predomina es el
mando y en algunas ocasiones aquel recluta que hacia de todo para el capitán.
Dejemos de ayudar a crear problemas en países ajenos donde, como decíamos ayer,
solamente multiplicamos durante años las muertes de los nativos cuando
aparecemos.
No
nos ha llamado nadie en Afganistán, ni en Irak, ni ahora a apoyar a los
rebeldes en Siria. Dejemos de vender que son fuerzas de paz, son fuerzas
opresoras que entrenan al poder para masacrar a quienes se oponen a él. ¡Y les
pago yo!
Me
gustaría que preguntase alguien qué prefiere si unos buenos médicos y
profesores o un F18 para que jueguen cuatro militares con ellos y a veces se
estrellen solitos. Dejemos de vender milongas, debemos restringir nuestro
ejército hasta hacerlo desaparecer. Dejemos de vender armas para multiplicar
las guerras. Dejemos de pensar que el ejército se ha hecho bueno porque la
prensa ha acabado convirtiendo el miedo de la transición en opinión no
razonada. Gastan lo que les da la gana, no participan del sacrificio de los
españoles y además se unen a ese grupo de salvapatrias que nutren Aznar y sus
adláteres.
Evidentemente
soy partidario de suprimir el ejército. Nadie nos va a invadir. Si no es
posible al menos que se supriman los contratos de compra de superaviones que
nadie necesita. Nadie justifica los gastos que produce el ministerio de defensa
al margen de sus presupuestos. Nadie les pide cuentas porque en el fondo siguen
siendo tratados como la reserva de las esencias patrias que acudirán a defender
el sacrosanto espíritu español encarnado en los sucesores de Franco.
Algún
periodista podría contar el día a día de ese ejército tan querido de los españoles…
acabaría querido por cuatro gatos mal avenidos.
Nota: Mañana no podré aguantar el
recordarle a la infanta si tiene alzheimer o si eran suyas esas propiedades que
alguien en hacienda se chivó de que habían declarado vendidas…
No hay comentarios:
Publicar un comentario