LOS PROBLEMAS GRAVES EN
SANIDAD PARA LA PÚBLICA
Pero la sanidad privada farda de su mejor gestión.
Hacer negocio con la sanidad acabará con la calidad de los
servicios que hoy disfrutamos.

Hoy
he estado en contacto con las mutuas que gestionan de forma privada la sanidad.
Ofrecen por una cuota mensual no muy alta unos servicios a la carta, sin colas
y sin las esperas de la seguridad social. Muchas personas, desconociendo la
calidad de la medicina pública, contratan sus servicios para separarse del común
de los mortales y tener un trato de privilegio en muchos aspectos.
El
problema aparece cuando las personas tienen una enfermedad grave o necesitan
algún tratamiento costoso. Estas entidades tan afamadas se esmeran con sibilina
mala leche en encauzar a los enfermos hacia la seguridad social, las dolencias
graves a la medicina pública, con los gastos desorbitados que suponen, mientras
ellos continúan ingresando sus cuotas sin apenas gastos. Yo me forro y tú pagas
los desperfectos graves.
Ponen
cuantas trabas se les ocurren para conseguir que el enfermo tenga claro que su
salud está en muy buenas manos en un hospital público. Y no solamente se aclara
la persona sino que es verdad que no existe un servio mejor que la pública
cuando las cosas se tuercen y los problemas son costosos de resolver.
La
mayoría de los médicos que atienden en estas mutuas son profesionales de la
medicina pública que buscan un sobresueldo en la privada. Con el paro que
existe en España ¿nadie ha visto lo que vemos todos cada día? Tienen un sueldo
razonable pero doblan su trabajo, si están descansados que trabajen más horas
pero no pueden poner su consulta privada o atender dos consultas a la vez. Repartamos
el trabajo… No hablemos del control de los ingresos en las consultas privadas
que, como otras profesiones liberales, acaban siendo opacas para hacienda.
Tenemos
un sistema sanitario muy bueno pero perfeccionable. No empeoremos el sueldo de los
trabajadores pero controlemos con eficacia su horario laboral y terminemos con
la dualidad que exponíamos. A las mutuas privadas, igual que ellas hacen cuando
quiere una persona enferma apuntarse, pongámosles una tasa cuando alguno de sus
pacientes enfermos se traslade a la seguridad social.
En
la enseñanza sacan pecho también con su eficacia pero recurren a las mismas estratagemas.
En los barrios marginales no hay concertada, los grupos minoritarios
conflictivos o los emigrantes pisan poco sus aulas y los alumnos con
dificultades severas de aprendizaje son derivados con generosidad a la pública
para que papá estado lo solucione. Nos parece bien que el Estado atienda
cuantos problemas surgen pero lo que no podemos admitir que encima la enseñanza
privada saque pecho fardando del coste de sus servicios…
Ahora
que tenemos una sanidad presentable no dejemos que nos la vayan robando
lentamente con los recortes…
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