Se cargan el Parlamento, la Constitución y al
gobierno elegido democráticamente y les pintan como unas hermanitas de la
caridad portadoras de la libertad…
¿Sólo hay democracia cuando ganan
los que obedecen a EE.UU. e Israel?
El ascenso del
PP al poder fue tan rápido como puede ser su caída. Las aspiraciones de cambio
que muchos depositaron en ellos, se han visto truncadas tras un año de
Gobierno. La situación no solo no ha mejorado desde entonces sino que ha ido a
peor. El arraigo social y la fuerte estructura organizativa le permitieron erigirse
como la fuerza electoral dominante, pero quienes vieron en ellos, y en Rajoy,
una alternativa, hoy los señalan como responsables de la situación de crisis.
He cambiado
Hermanos Musulmanes por PP y Morsi por Rajoy. Ya podemos pedir que los
militares saquen los tanques a la calle en el momento en que aparezca una plaza
llena de manifestantes que piden su dimisión. Lo llamaríamos golpe de espado
democrático y los militares saldrían a la calle a pegar tiros a quién les lleve
la contraria porque ellos han sabido escuchar la voluntad del pueblo, unánimemente
representada por los miles que salieron a la plaza. ¿Verdad señor ministro de Asuntos Exteriores?
Su prepotencia en el poder ha agudizado el malestar
social. Nadie puede dudar que en prepotencia los Hermanos Musulmanes son unos
aprendices al lado del PP. Si ellos querían un país islámico Wert metió la
religión católica en el corazón de la enseñanza y el Constitucional dejará
reducida a su mínima expresión la ley del aborto ahorrándole el trago a Gallardón.
Suprimen el Parlamento, secuestran a un presidente
elegido democráticamente, echan a la basura la constitución y la Unión Europea ni una palabra de
condena, parece que los militares son unos angelitos que van a salvar a Egipto
en plan Francisco Franco pero con unos tanques mejores. Un ejercito al servicio
de EE.UU. de quién recibe 1.300 millones de dólares anualmente que le permite
controlar gran parte de la economía del país. Su misión es frenar la revolución
que no gusta a occidente y a Israel, no se puede confiar en un ejercito
salvapatrias a no ser que seas tu quién mueves los hilos para que todo
movimiento se quede en agua de borrajas.
Yo entiendo poco de lo que pasa en los países árabes pero, si nos han vendido las elecciones en Egipto como un triunfo de la democracia, no
nos pueden vender este golpe de estado como la salvación de la misma. El
sistema en el que vivimos nos enseña que hay distintas varas de medir y que,
como en España, la justicia no es igual para todos. Al menos quiero sentir vergüenza
por formar parte de este mundo occidental que no le importa masacrar a
cualquier país con tal de conservar sus intereses. ¡¡Al menos que no perdamos
la vergüenza!!
Esta noche le contaré a esa luna pequeñita que nos alumbra lo malos
que son los gobiernos occidentales y lo silenciosos que están los periodistas
ante verdades como puños: ha habido un golpe de Estado en Egipto. Qué difícil
es atreverse a soñar pero no nos queda otro remedio que seguir haciéndolo.
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