viernes, 5 de julio de 2013

GOLPE DE ESTADO EN EGIPTO

Se cargan el Parlamento, la Constitución y al gobierno elegido democráticamente y les pintan como unas hermanitas de la caridad portadoras de la libertad…
¿Sólo hay democracia cuando ganan los que obedecen a EE.UU. e Israel?

                                 
               Y disparan de verdad, no son de juguete...

El ascenso del PP al poder fue tan rápido como puede ser su caída. Las aspiraciones de cambio que muchos depositaron en ellos, se han visto truncadas tras un año de Gobierno. La situación no solo no ha mejorado desde entonces sino que ha ido a peor. El arraigo social y la fuerte estructura organizativa le permitieron erigirse como la fuerza electoral dominante, pero quienes vieron en ellos, y  en Rajoy,  una alternativa, hoy los señalan como responsables de la situación de crisis.
He cambiado Hermanos Musulmanes por PP y Morsi por Rajoy. Ya podemos pedir que los militares saquen los tanques a la calle en el momento en que aparezca una plaza llena de manifestantes que piden su dimisión. Lo llamaríamos golpe de espado democrático y los militares saldrían a la calle a pegar tiros a quién les lleve la contraria porque ellos han sabido escuchar la voluntad del pueblo, unánimemente representada por los miles que salieron a la plaza. ¿Verdad señor ministro de Asuntos Exteriores?
Su prepotencia en el poder ha agudizado el malestar social. Nadie puede dudar que en prepotencia los Hermanos Musulmanes son unos aprendices al lado del PP. Si ellos querían un país islámico Wert metió la religión católica en el corazón de la enseñanza y el Constitucional dejará reducida a su mínima expresión la ley del aborto ahorrándole el trago a Gallardón.
Suprimen el Parlamento, secuestran a un presidente elegido democráticamente, echan a la basura la constitución y la Unión Europea ni una palabra de condena, parece que los militares son unos angelitos que van a salvar a Egipto en plan Francisco Franco pero con unos tanques mejores. Un ejercito al servicio de EE.UU. de quién recibe 1.300 millones de dólares anualmente que le permite controlar gran parte de la economía del país. Su misión es frenar la revolución que no gusta a occidente y a Israel, no se puede confiar en un ejercito salvapatrias a no ser que seas tu quién mueves los hilos para que todo movimiento se quede en agua de borrajas.
Yo entiendo poco de lo que pasa en los países árabes pero, si nos han vendido las elecciones en Egipto como un triunfo de la democracia, no nos pueden vender este golpe de estado como la salvación de la misma. El sistema en el que vivimos nos enseña que hay distintas varas de medir y que, como en España, la justicia no es igual para todos. Al menos quiero sentir vergüenza por formar parte de este mundo occidental que no le importa masacrar a cualquier país con tal de conservar sus intereses. ¡¡Al menos que no perdamos la vergüenza!!

Esta noche le contaré a  esa luna pequeñita que nos alumbra lo malos que son los gobiernos occidentales y lo silenciosos que están los periodistas ante verdades como puños: ha habido un golpe de Estado en Egipto. Qué difícil es atreverse a soñar pero no nos queda otro remedio que seguir haciéndolo.

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