lunes, 22 de julio de 2013

OLVIDAR EL CAMBIO CLIMÁTICO
Nos inundará dentro unos kilómetros dentro de 90 años, cuando ya no estemos.
El CO2, la falta de agua potable, las catástrofes naturales, son inventos de ecologistas impresentables.
Salvemos al lince ibérico que es más barato que conservar el Planeta.
                        La hembra 'Saliega', con los cachorros que tuvo en 2006.
                          Fotografía de El Mundo. La hembra 'Saliega', con sus cachorros.

            Vienen lluvias inesperadas, rachas de calor, veranos que no son veranos, inundaciones que no habían existido antes, tifones y huracanes como no se habían descrito, volcanes que despiertan… todo está en trozos para que nadie vuelva a poner de moda el tema: nos estamos cargando la Tierra.
            Vemos que los hielos polares cada vez tienen menos reservas de agua dulce pero ya hemos inventado como convertir en potable el agua del mar, aunque tenga restos de contaminación nuclear, para que los ricos podamos sobrevivir a cualquier cambio. Los pobres están ya sin agua potable poco importan los cambios, a nadie le preocupa la especie porque se va doblando con excesiva rapidez y habrá que inventar algo para frenar que cada día haya mas gente.
            Nos dicen hoy que el mar subirá su nivel veinte metros y solamente pensamos si nos pilla a nosotros o al apartamento que tenemos junto a la playa. Como a continuación nos dicen que eso pasará dentro de 80 o 90 años calculamos y no sucumbirán al desastre ni nuestros nietos. Todos tranquilos, importa poco que la Tierra se haya mantenido estable y habitable durante 14 millones de años y que en trescientos nosotros asesinemos la posibilidad de una vida razonable en ella.
            Antes de la noticia de los 20 metros, más importante, figuraba la noticia de que el lince ibérico, si no arreglamos lo del cambio climático, desaparecerá en 50 años. Han decidido buscar un nuevo hogar para los 300 linces que quedan donde el clima no les sea tan hostil. Estoy sonriendo de pena ante las grandes catástrofes en forma de inundaciones que provocan cientos de miles de muertos cada año en Ásia y no les buscamos acomodo en un clima más propicio, ni cuestionamos las dosis de CO2 que le arreamos a la atmosfera y que luego provocan esas catástrofes.
            Es domingo, a dormir. Quizá algún día tengamos que pensar quién defiende a este planeta pero hoy yo me dormiré pensando en el lince ibérico. ¡Pobrecillo!

            Mañana hablaré con la luna y le contaré que vigile las mareas pues si trabaja a destajo inundará muchos más kilómetros junto a la costa. No le hablaré del lince ibérico, creo que hay otros sueños que ocuparán mi tiempo.

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