jueves, 18 de julio de 2013

UN ASESINO SEÑALÓ EL 18 EN EL CALENDARIO
Murió en la cama, machacó mi juventud y perpetuó el poder de la derecha más rancia con el apoyo de ese rey que nos gobierna, nombrado por un golpista vengativo.
Todavía seguimos sufriendo sus efectos, quizá la crisis actual permita asistir a un proceso constitucional en libertad. ¡La izquierda falló en la transición, podía ser generosa ahora!                     
                              

            Hoy es 18 de julio. Hace 77 años un asesino apoyado por el poder económico, la iglesia católica y el ejército, además del fascismo europeo, consiguió hundir al país en la miseria y paralizar las reformas que se intentaban llevar a cabo en la República española. Cuando yo era un chaval este día era fiesta nacional para conmemorar el alzamiento en armas de Franco contra el gobierno democrático, en un golpe de Estado a la bestia y con odio y saña a quienes intentaron defender el orden constitucional.
            Solamente recodar que aquella república de 1936 apoyó la descentralización del Estado apareciendo los estatutos de autonomía que podían haber sido la base de una nueva ordenación del territorio si no hubieran pactado su parálisis en la transición. Devolvieron la dignidad a la mujer permitiéndola votar por primera vez en la historia de nuestro país, favoreciendo su acceso al trabajo y a la educación y estableciendo leyes de divorcio que luego se vieron enterradas.
            El tema que han usado muchos para atacar a la República es que mataba curas y monjas. Algunos grupos mataron a unos cuantos pero la Iglesia era el enemigo porque se alineó con el dictador asesino desde el comienzo de aquel 18 de julio y se alineó con él porque la República era laica de verdad, disolvió a los jesuitas y prohibió a los religiosos ejercer la enseñanza. ¡Qué cabreo debían tener! Han vuelto a dominar el terreno y el PP les entregará cuanto quieran, no solamente la asignatura de religión sino un mogollón de millones para subvencionarla. El Estado republicano mostró su voluntad de fomentar la cultura y extender la enseñanza a todos los rincones del país en un momento histórico en el que más de un tercio de la población española era analfabeta.
            Hablo del 18 de julio porque está presente hoy. Padecemos no haber acabado con el dictador y haber soportado a Juan Carlos, su sucesor, y el funcionamiento que impuso la derechota española. Fueron culpables quienes pactaron pero los descendientes de estos asesinos del 18 de julio, fueron capaces de asustarles hasta montar ese tingladillo de la transición, y no construyeron un campo de concentración tan grande cómo una provincia para que pagaran su crímenes y el daño que hicieron a nuestro país.
            Los que estáis pensando que gracias a Franco estamos hoy mejor sois unos seres con mucha imaginación porque desconocemos cómo hubiera sido la historia sin la aparición de estos asesinos pero lo que no cabe ninguna duda es que nadie puede justificar los centenares de miles de cadáveres que dejaron a su paso, algunos aún en las cunetas sin identificar. ¡Y nadie les busca! ¡Y los que iniciaron esa masacre un 18 de julio murieron con la bendición de la jerarquía de la iglesia camino de su cielo!
            Estamos volviendo a los años de la dictadura, quizá esta generación tenga la suerte de disponer de una oportunidad de cambiar el orden constitucional y conseguir una República laica, descentralizada, con una enseñanza pública de calidad y con unas leyes que castiguen y señalen a los culpables de corrupción y a los amantes de servirse del Estado para sentarse en poltronas eternas.

            Hoy está más cerca un rayo de esperanza porque la noche no puede ser eterna.

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