UN ASESINO SEÑALÓ EL 18 EN EL
CALENDARIO
Murió en la cama, machacó mi juventud y perpetuó el poder de
la derecha más rancia con el apoyo de ese rey que nos gobierna, nombrado por un
golpista vengativo.
Todavía seguimos sufriendo sus efectos, quizá la crisis
actual permita asistir a un proceso constitucional en libertad. ¡La izquierda falló
en la transición, podía ser generosa ahora!

Hoy
es 18 de julio. Hace 77 años un asesino apoyado por el poder económico, la
iglesia católica y el ejército, además del fascismo europeo, consiguió hundir
al país en la miseria y paralizar las reformas que se intentaban llevar a cabo
en la República
española. Cuando yo era un chaval este día era fiesta nacional para conmemorar
el alzamiento en armas de Franco contra el gobierno democrático, en un golpe de
Estado a la bestia y con odio y saña a quienes intentaron defender el orden
constitucional.
Solamente
recodar que aquella república de 1936 apoyó la descentralización del Estado
apareciendo los estatutos de autonomía que podían haber sido la base de una
nueva ordenación del territorio si no hubieran pactado su parálisis en la
transición. Devolvieron la dignidad a la mujer permitiéndola votar por primera
vez en la historia de nuestro país, favoreciendo su acceso al trabajo y a la
educación y estableciendo leyes de divorcio que luego se vieron enterradas.
El
tema que han usado muchos para atacar a la República es que mataba curas y monjas. Algunos
grupos mataron a unos cuantos pero la Iglesia era el enemigo porque se alineó con el
dictador asesino desde el comienzo de aquel 18 de julio y se alineó con él
porque la República
era laica de verdad, disolvió a los jesuitas y prohibió a los religiosos
ejercer la enseñanza. ¡Qué cabreo debían tener! Han vuelto a dominar el terreno
y el PP les entregará cuanto quieran, no solamente la asignatura de religión sino
un mogollón de millones para subvencionarla. El Estado republicano mostró su
voluntad de fomentar la cultura y
extender la enseñanza a todos los rincones del país en un momento
histórico en el que más de un tercio de la población española era analfabeta.
Hablo
del 18 de julio porque está presente hoy. Padecemos no haber acabado con el
dictador y haber soportado a Juan Carlos, su sucesor, y el funcionamiento que impuso
la derechota española. Fueron culpables quienes pactaron pero los descendientes
de estos asesinos del 18 de julio, fueron capaces de asustarles hasta montar ese
tingladillo de la transición, y no construyeron un campo de concentración tan grande cómo una
provincia para que pagaran su crímenes y el daño que hicieron a nuestro país.
Los
que estáis pensando que gracias a Franco estamos hoy mejor sois unos seres con
mucha imaginación porque desconocemos cómo hubiera sido la historia sin la
aparición de estos asesinos pero lo que no cabe ninguna duda es que nadie puede
justificar los centenares de miles de cadáveres que dejaron a su paso, algunos
aún en las cunetas sin identificar. ¡Y nadie les busca! ¡Y los que iniciaron
esa masacre un 18 de julio murieron con la bendición de la jerarquía de la
iglesia camino de su cielo!
Estamos
volviendo a los años de la dictadura, quizá esta generación tenga la suerte de disponer de una oportunidad de cambiar el orden constitucional y conseguir una República
laica, descentralizada, con una enseñanza pública de calidad y con unas leyes
que castiguen y señalen a los culpables de corrupción y a los amantes de
servirse del Estado para sentarse en poltronas eternas.
Hoy
está más cerca un rayo de esperanza porque la noche no puede ser eterna.
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