PABLO IGLESIAS: ¿Un mesías o
un espabilado?
Quizá le falte realismo pero es capaz de soñar un mundo
nuevo.
¿Por qué no se unen aquellos que dicen denigrar a la
derecha? Cuesta aceptar que las poltronas también cuentan en la izquierda.

He
seguido alguna de sus intervenciones y, desde un radicalismo de izquierdas difícil
de imaginarse real, parece una persona que razona con argumentos y que controla
su imagen en los medios. No está, por lo que he leído, inmerso en la maquinaría
burocrática de los partidos desprestigiados hasta dar asco por sus corruptelas e incapacidad de general esperanza. Tiene una
trayectoria corta y poco conocida que no sabemos si será capaz de generar, además
de ilusión, consenso.
El
problema de la izquierda de este país, en estos momentos, son el PSOE e IU. Han
permitido una transición vendida al franquismo y han estado respetando una
constitución impuesta y una monarquía impresentable. Han vivido comiendo opíparamente
en el pesebre de la pseudodemocracia y han revestido de izquierda sus asientos
en los consejos de administración de las cajas de ahorros y en su participación
en las prebendas que se les han otorgado por su adaptación al sistema.
El
aparato de estos partidos está anquilosado y fuera de la realidad. El PSOE
porque ha estado gobernando durante años sin voluntad de cambiar lo injusto de
esta sociedad y permitiendo que mandará el capital por miedo a que les quitarán
su apoyo y el dinero. No les comparo con la derecha porque hasta les he votado
cuando me han dado miedo Aznar y sus secuaces… No son creíbles para los del
otro lado, no son capaces de abrirse a consensuar una candidatura conjunta de
izquierdas porque perderían muchas poltronas en el consenso…
IU
aspira a tener votos. CC.OO. está calladita porque no quiere entrar en las
dianas elegidas como UGT. Ambos tienen, para su falta de poder real, muchos
enfermos terminales escondidos bajo la alfombra. Su burocracia es aún más
irritante que la del PSOE y hará muy difícil cualquier intento de unificar los
deseos de cambio de una sociedad que no se atreve ni a imaginarlo. ¿Puede
aguantarse que Monago reine en Extremadura gracias a estos puristas de las
ideas? Parece más difícil que pacten con la derecha que con sus vecinos
(Andalucía es un mundo a estudiar aparte) porque ambos están preocupados por
los votos futuros más que por cambiar esta sociedad.
De
repente aparecen movimientos que crean ilusión pero que inmediatamente se les
rodea de la duda. Anguita se retira porque no es el protagonista de la obra,
los otros esgrimirán un programa muy parecido al de cualquiera de estos
movimientos que están surgiendo pero no se acercarán mucho por si vuelan los
cargos y seguiremos asistiendo a una división mayor que hará más fácil la
permanencia de la derecha en el poder.
Me
gustaría que Iglesias no fuera profesor sino currante, me gustaría que además
de hablar bien fuera flexible y conectará con los movimientos que llenaron en
tiempos cercanos las plazas, me encantaría que brotará ya un Gamonal de
izquierdas que plantará cara a la injusta distribución de la riqueza, pero me
gustaría que no se fueran muy para el mundo de los sueños porque hay que comer
mañana… Es fácil nacionalizar la banca y no pagar las deudas cuando no decides
nada…
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