SHARÓN DEBERÍA SER JUZGADO POR SUS
CRÍMENES
Es verdad que ayudó a expulsar a los palestinos de sus
tierras pero creó Israel.
Es verdad que provocó guerras pero era para demostrar quien
manda allí.
Julia Navarro debería escribir la segunda parte de su libro
para hacer justicia a Palestina.

Matanza de Sabra y Chatila, 1982, Sharón andaba en su salsa.
Hace
unas semanas leía, con muchas reservas, el libro de Julia Navarro que trata
sobre la creación del estado de Israel: Dispara, yo ya estoy muerto. Me gusta
como escribe, es una narradora entretenida, a veces tierna y su relato
engancha. Mis reservas son las que tengo siempre cuando se trata el tema de
Israel, son siempre los perseguidos, los mártires, los maltratados por el Zar y
por el comunismo, por Hitler y hasta por la España de los reyes católicos.
Entiendo
que son una secta cerrada que se ha mantenido unida en torno a unas creencias y
que se han negado a integrarse, sus razones tendrán, en las sociedades en las
que han constituido una minoría significativa. Su poder económico ha provocado
reacciones violentas contra ellos hasta que finalmente parecen haber hallado la
manera de controlar el mundo a través del dinero. El poder económico de los judíos
americanos está más allá de lo que podamos demostrar o imaginar.
Julia
Navarro cuenta una historia hermosa de relaciones personales pero olvida que de
ese cuento de las mil y una noches ha surgido un conficto impresentable que ha
causado infinidad de muertos. Aquellos judíos que van llegando a Palestina sin
patria, y comprando posesiones, han acabado expulsando a los palestinos de su
tierra, les han convertido en esclavos de su poder económico y les asfixian con
nuevos asentamientos y represalias en cuanto levantan la voz. Israel saca sus
tanques a la calle para luchar contra las piedras que arrojan con fe los
palestinos.
Toda
la televisión enseñándonos a Ariel Sharón como una persona sobre la que se
dividen las opiniones. Serán las del PP y las de EE.UU. y sus amiguetes que
viven bajo el yugo del poderío económico de los judíos americanos las opiniones
disidentes. Para la mayoría de las naciones del mundo es un criminal de guerra,
una persona que ha provocado miles de muertos con sus actitudes provocativas
contra los palestinos y los países árabes que les rodean, un general que ha
logrado imponer por la fuerza sus fronteras(de un país que no existía) a
quienes consideran que son un peligro para su seguridad. Ellos pueden tener
bombas atómicas y ejércitos poderosísimos pero sus vecinos deben estar
controlados para que nunca puedan levantar la voz por si aparece un nuevo Sharón
(podían preguntarle a Siria…).
Nuestro
ministro de exteriores marcando el paso, nuestros jefes de estado y de gobierno
mostrando su dolor. ¿Por qué será que algunos crímenes no se olvidan y en otros
se pasa página rápidamente sin preguntar?
La
luna, aunque guarde silencio, siempre vive pendiente de las sorpresas. Aquellos
buenos judíos que llegaban a Palestina y se hacían amigos de los que allí vivían,
en la novela de Julia, hoy masacran al pueblo que allí les acogía, levantan
muros, invaden sus tierras y les condenan a la miseria. Si algún día protestan
ya se encargarán los periódicos occidentales de vender el terrorismo salvaje de
los musulmanes o sus servicios secretos de hacerlos desaparecer antes de que lo
intenten.
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