lunes, 6 de enero de 2014

LOS REYES MAGOS LOS INVENTÓ EL CORTE INGLÉS
El negro aparece en el año 1500 y el buey y la mula han huido de la casa de Jesús.
Los niños tienen más regalos de lo conveniente y los padres muchos problemas para no maleducarlos.
A ver si nuestros reyes y príncipes van a oriente a buscarles. ¡Son unos linces!

                                       
                  
            Unos reyes que no eran reyes sino magos. De oriente pero parece que venían de Cádiz donde no había ni necesitaban camellos sino un buen barco. Siguen a una estrella que les guía, la estrella de Belén, desde el universo a un establo situado donde nadie podía encontrarlo. Tienen oro, incienso y mirra para regalar a alguien que queda en el olvido durante treinta años con ligeros ramalazos de literatura en algún templo nunca bien recordado. Se aparece un ángel para chivarles que Herodes es malo, estos ángeles siempre colaborando primero en la concepción y ahora en la salvación de Jesús a cuenta de los inocentes, sería más guay que hubiera avisado a los padres de los niños a los que iba a matar Herodes. Algunos, en el colmo del delirio, afirman que años después se bautizarían y serían obispos. Hasta 400 años después nadie se enteró de cómo se llamaban y cuántos eran. El rey negro tardó 1500 años en tomar su color natural y un intento de colocar a un amerindio en el portal no prosperó. El que la mula y el buey estuvieran en casa de aquel niño… ya no se lo cree ni el papa.
            Evidentemente los reyes no existieron, por lo tanto no le hicieron regalos, no tuvieron la culpa del cuento de los inocentes, no nos interesa cuantos fueron si no existieron y lo de los ángeles ni el mejor malabarista les ha hecho aparecer en un escenario…
            Os voy a contar la verdad que me cantó Melendi el otro día. Los reyes magos, como la navidad, son un invento del Corte Inglés. Últimamente, como estaban colocados al final de las vacaciones, ha creado personajes más adaptables como Papá Noel, el caga tió o Santa Claus para vender dos o tres veces en vez de una sola.
            Con todo este tinglado a los padres responsables les llega un sarao cada año que no es posible gestionar. Regalan los tíos, los abuelos, los padres (que para eso son los reyes) y tenemos que regalar nosotros, y entre nosotros, para cumplir con los comerciantes aunque al día siguiente sepamos todos que comienzan las rebajas. Los niños que viven en la edad mágica, y los que permanecen en ella por interés, tienen mucho más de lo que necesitan y con el único esfuerzo de estar vivos el día 5 de enero por la noche.
            Siempre hemos dicho que hacer esperar, mesurar la cantidad, controlar la ilusión son aspectos básicos de la educación de un hijo/a. Estos días nos dejamos desbordar y tampoco acertamos a gestionar el día 8, cuando vuelven al cole. Retirar los regalos que consideramos menos convenientes para hacerlos aparecer en otro momento puede paliar el problema pero el mal de fondo ya está consumado. ¡A protestar al Corte Inglés!
            Ya sé que muchos listos/as pidieron dinero y mañana irán de rebajas pero son los que saben que los reyes no existieron y que hay que aprovechar los sentimientos navideños para conseguir de los papis un regalo que alegre el cuerpo. Las rebajas se han convertido en el mejor negocio nunca inventado antes…para los comerciantes.

            ¡Felices chollos!

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