domingo, 5 de enero de 2014

POR UN ABORTO LIBRE Y GRATUITO
La mujer debe decidir en unos plazos pero no centrar el problema en la malformación.
¿Por qué tienen tanto interés en imponer unos pocos sus ideas a la mayoría?
Rouco ¿qué haces con tus espermatozoides si su fin es la procreación?

                                                                  
           
En este blog pocas veces me molesto en proponer soluciones a los problemas posiblemente porque estén fuera del alcance de quien escribe cada noche. Los problemas son tan grandes, los males tan extendidos y los temas tan técnicos que no me atrevo a bajar a la arena de las medidas concretas.
            Hoy pensaba en el tema del aborto y lo veía relativamente fácil de solucionar si prescindimos de la presión de determinadas sectas que han dejado de respetar al ser humano con sus imposiciones ideológicas. No se puede partir de principios como que el fin principal del acto sexual sea la procreación y que el preservativo es un pecado que atenta contra la posibilidad de fecundar una nueva vida…
            Si juntamos a científicos, que hay un huevo de ellos por el mundo, independientes  (digo yo que quedarán algunos) podrían precisar desde que momento podemos hablar de ser humano cuando nos referimos al feto. Muchos estudios indican que hacia la semana 23 de embarazo se podría llegar a un consenso pero para los más cautos pueden ser 20. Dejemos que se establezcan plazos de prudencia y fíjese un plazo en el que aun no existe vida humana en el feto. ¿Es tan difícil? ¿Debe la ideología imponer sus criterios a las mujeres y coartar su libertad para decidir ser o no madres en aquel momento? Estoy a favor de establecer unos plazos pero no partir del supuesto del asesinato desde el momento de la unión del óvulo y el espermatozoide…
            Han presentado una ley que posiblemente reformarán para dar cabida a la posibilidad de interrumpir el embarazo en casos de malformación del feto. Nos están tratando como incapacitados mentales, queremos que una mujer pueda decidir libremente su maternidad en unos plazos concretos sin más problemas, tiene derecho a opinar sobre su maternidad e imponer su opción. Incluso si no tiene 18 años, y sus padres son unos cafres que quieren imponer la maternidad, debe existir un cauce, a través de un profesional, que encuentre soluciones el conflicto.
            No existe ningún problema en este tema en la sociedad que no sea el deseo de grupos de personas intransigentes y portadoras de un mensaje divino de imponer sus ideas al resto de la sociedad. Son falsos, muchos de los que predican tales doctrinas han tenido que acudir a solucionar problemas familiares prescindiendo del discurso público. No creo que entre las más de 100.000 mujeres que abortaron el año pasado no estén implicadas muchas familias que gritan en la plaza.

            Una reflexión fuera de lugar: si el objetivo del pene y los espermatozoides es la procreación de seres humanos ¿qué hacen desde el papa hasta el último cura para no hacer viable el nacimiento de seres humanos copulando sin preservativo…?

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