POR LA SANIDAD PÚBLICA
No dejemos que se convierta en un negocio en manos privadas.
Es falso que los mismos servicios sean más eficaces y
baratos. Nadie da duros a cuatro pesetas (de cuando no había euros)

Evidentemente
me ha gustado que el tribunal superior de justicia de Madrid haya provocado que
el plan de la comunidad de privatizar la atención hospitalaria de muchos centros
se haya visto paralizado. Creo que la sanidad debe ser un servicio en el que
debemos buscar que todos tengamos una atención correcta y que no sea un negocio
para que se lucren los de siempre. La sanidad pública es imprescindible y es
una de las conquistas que no se deberían perder porque afecta a lo más básico
que tenemos: la vida.
Los
números que hacen los aplaudidores de lo privado parten de la población sana
que tiene un coste muy bajo. Cuando alguien tiene una enfermedad grave acude a
la seguridad social, hasta los ricos tienen clarísimo (menos el rey, que para
eso es el rey, un iluminado por parte de madre) que la sanidad pública es mucho
más eficiente y dispone de mejores medios que ninguno de los centros privados.
Si juntamos a todos los enfermos graves y les enviamos a la seguridad social es
una forma de conseguir que las estadísticas al final cuadren a favor de quién
no informan correctamente.
Si
a los niños que tienen problemas de aprendizaje les enviamos a la enseñanza pública
para que reciban una atención individualizada estamos elevando el coste por
alumno. Son unos genios haciendo las cuentas pero son aún más hábiles en
tergiversar los datos. Creo que estamos ante unas mutuas privadas que te evitan
las colas y las aglomeraciones, cuando se trata de pequeños trastornos o intervenciones
sin muchas necesidades tecnológicas, pero que cuando se complican los gastos, o
el dispendio es muy alto, derivan el palo a la sanidad y a la enseñanza pública.
A
nadie le gusta estar en un pasillo en urgencias o tener que hacer colas. Somos
muchos, las gripes provocan atascos y, aunque tenemos una sanidad de país
avanzado (no como en otras cosas), no siempre son eficientes los servicios que
se prestan. Yo voy tranquilo a la sanidad pública aunque las mutuas te ofrecen
un servicio a la carta que tiene sus tentaciones. Pero tengo clarísimo que ante
una enfermedad grave…sanidad pública.
Solamente
dos apuntes:
¿Por
qué no se obliga a las mutuas privadas a asumir los costes de un enfermo cuando
cambia a la seguridad social por una enfermedad grave?
¿Por
qué hay tantos médicos que dicen defender a muerte la sanidad pública y en
cuanto acaban sus horas se van a su consultorio privado? Alguien tendría que
explicar por qué en un país saturado de parados se permite, y se potencia, este
doble trabajo de personas que tienen un sueldo respetable. No me sirve que me
digan que no tienen la dedicación exclusiva… que les obliguen a cogerla.
Mañana
quizá mi médico de la mutua no quiera atenderme pero es un riesgo que tengo que
correr por las contradicciones que en este tema, como en tantos otros, tengo.
No soy un conocedor del proceso privatizador paralizado en Madrid por lo que no
puedo profundizar en el tema de lavanderías y otros servicios que se comienzan
a gestionar desde lo privado. De lo que si estoy seguro es de que mientras el
PP se mantenga en el poder no dejarán de intentar hacer más precario el trabajo
de los funcionarios públicos y privatizar, con coste social en forma de paro y
menores sueldos, los servicios menos eficientes los padeceremos los usuarios.
Por
una sanidad y una enseñanza pública al alcance de todos… y quién no la quiera
que se la pague de su bolsillo de rico.
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