lunes, 27 de enero de 2014

UCRANIA ME RECUERDA A SIRIA Y EGIPTO
De nuevo el capitalismo occidental arreglando el mundo… a su conveniencia.
No respetan las urnas y apoyan a grupos fascistas con tal de conseguir mercados.
                       
                              

            A mi Ucraïna o Ucrania me cuesta colocarla en el mapa, había leído que hace 1000 años era la nación más poderosa de Europa pero desde hace mucho tiempo solamente me fijaba en que se había desgajado de la URSS y que algunos de sus habitantes habían emigrado a España porque he tenido varios alumnos de esta nacionalidad.
            Hoy me he enterado que tiene una población y una extensión como España, que Chernóbil (la ciudad del desastre nuclear) está dentro de su territorio y que es una perla en bruto para los mercados europeos que tienen puestos sus ojos en ella. Actualmente, el ejército de Ucrania es el segundo más grande en Europa, después del ruso. Kiev es una ciudad que tiene aproximadamente los habitantes de Barcelona.
            Dentro del plan para separarla de la influencia rusa se provocaron unas elecciones a las que los observadores internacionales (como en Egipto) dieron su visto bueno. Sucedió, como en Egipto, que no ganaron quienes esperaban los occidentales y que la influencia rusa era aceptada por el gobierno democráticamente elegido por el pueblo. A partir de ahí comenzaron a semblar cizaña consiguiendo poner al país al borde de la guerra civil.
            "Es una visión tan evidentemente falsa que no resiste el menor análisis, entre otras cosas, porque (…) en los sectores de la oposición hay fuerzas, ya no antidemocráticas, sino claramente xenófobas, antirrusas, fascistas y nazis. Por ejemplo el partido nacionalista Svoboda, que explícitamente hace planteamientos fascistas que deberían ser explicados por la prensa occidental", sugiere el historiador Higinio Polo.
            La oposición parecen unos angelitos vestidos de demócratas para la prensa occidental. Sus asaltos a la sede de un gobierno una victoria de los demócratas, la flexibilidad del gobierno es traducida como debilidad, el control de la policía para no provocar una masacre se traduce como una humillación de un pueblo vencedor contra un estado represivo… No sé porque razón me recuerda a Siria y a Egipto.
            Intereses occidentales, cizaña y ayuda a la rebelión, conflicto con muertos, caída del gobierno democráticamente elegido, destrucción del país (con gran importancia turística que anima a los rusos a venir a España para que Pinocho saque pecho) y ya le reconstruiremos cuando finalmente venga a nuestros brazos.

            Evidentemente Rusia está cerca, puede vender el mercado de Ucrania por treinta monedas y una buena renta por el gas que por sus tierras suministra a Europa, pero el país acabara en la ruina y la inseguridad, para que vengan los salvadores a reconstruirlos y convertir a sus gobernantes en terroristas… al tiempo.

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