domingo, 23 de febrero de 2014

23F. HISTORIA DE UNA MENTIRA.
Cuando unos cuantos no dicen la verdad sobre esa noche, había golpistas ocultos…
Nos cargaron con un rey bueno, con la OTAN y con el miedo en el cuerpo.
Tengo pendiente un día hablar, más despacio, de la criminalización de los porros por el PP.

                           
                       Son de verdad, no eran una broma

         Hace unos minutos veía una película ficticia sobre el 23F en la sexta en el programa de Jordi Évole. Era increíble porque era imposible que tantas personas estuvieran en el ajo y nadie hubiera decidido comentarlo en público. Además no hay tantos samaritanos como para ponerse de acuerdo en un gesto sublime de reforzar la figura del rey y la democracia.
            Ya sabéis por otros años que pienso que todo fue mucho peor. En el ajo estaban pocas personas y estaban dispuestas a dar un golpe de estado para acabar con el gobierno de Suárez, posiblemente el ejército necesitaba más tanques, mejores sueldos y mangonear el país y encontraron gente sumisa para ceder a sus pretensiones. Evidentemente Suárez también habría cedido, era un franquista con poder en plaza cuando vivía el dictador, pero quizá los socialistas no hubieran accedido con tanta facilidad al poder.
            El rey si conocía el golpe, Armada estaba en medio del ajo, Múgica (PSOE) se reunió con Armada para hacer solitarios y Armada fue a Baqueira a esquiar con el rey.  El mejor colocado en la farsa era el rey, ganaba de todas las maneras, tanto si había un gobierno de concentración con poder militar como si continuaba el sistema pactado en la bazofia de la transición donde él era inviolable y los asesinos del franquismo estaban amnistiados. ¿Dónde estaba el Mundo para destapar el entuerto?
            La película de hoy, creíble, es demasiado bonita para los traidores que asustaron a los ciudadanos y retrasaron décadas un auténtico movimiento democrático en este país. Quizá ahora que todo parece hundirse tengamos derecho a una pequeña esperanza de que no lo controlen todo. Si en este proceso no alcanzamos un referéndum sobre la forma de Estado, unas listas abiertas, una justicia independiente y un ejército y una iglesia que respeten a los ciudadanos no tendremos perdón.
            Antes que todo eso está tener un trabajo medianamente digno, respetar la educación y la sanidad y acabar con quienes inflan el gasto del Estado, empezando por suprimir el senado donde Granados, el de PP, llevaba mucho tiempo cobrando por apretar su botón (como la mayoría).

Ojo: Hace días que tengo pendiente un comentario sobre la criminalización del cannabis que está llevando a cabo este gobierno. El otro día con el pastel que intoxicó a los universitarios madrileños ya se quería expulsarles de sus carreras y poco menos que prisión para unos delincuentes sin principios. No es un delito el consumo, el problema es si hay personas que se equivocan o no miden bien los efectos, pero se hicieron daño a si mismos. A partir de este hecho quieren tomar medidas ejemplares para endurecer penas y tratar como asesinos a quienes consumen felizmente sus porros.
            Creo que la edad de consumo debe ser controlada eficazmente y que la venta debe legalizarse para evitar los peligros que trae en precio y mezclas la clandestinidad. Cada persona mayor puede decidir si consumir o no, no tiene un peligro mayor que el alcohol y el tabaco y nadie se atreve a prohibir su venta, además de perder el negocio en tiendas y estancos….

         

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