martes, 4 de febrero de 2014

PINOCHO, ÍDOLO DE LAS GAVIOTAS
No mienten más porque no encuentran temas.
El empleo precario y el paro comienzan a ser un hermoso regalo de la reforma laboral.

                                 

            Buenas noches. No estoy de viaje ni tengo la gripe, tampoco estoy cansado de escribir cada día pero las obligaciones le comen el tiempo hasta a los jubilados de vez en cuando. Tampoco había muchas novedades en las noticias por lo que he racaneado un poco y racanearé unos días hasta que me saque el trabajo de encima.
            Las gaviotas de Valladolid se han contagiado todas de la enfermedad congénita de Pinocho y han recogido madera de los pinares para hacerse los implantes de nariz correspondientes. Han decretado que Pinocho es su personaje en la vida real y se han dispuesto a luchar por ver quién consigue igualar al jefe en la dimensiones de la protuberancia característica.
            El partido está unido aunque aparezcan partidos a su derecha.
            La corrupción no existe y los sobres son un invento del enemigo. No importa si lo demuestra un informe de la policía o si Bárcenas ha demostrado sobradamente que es un genio de los inventos, la consigna de Pinocho es negarlo todo y a eso se dedican con una intensidad que ni la más inocente de las personas estaría más limpia de pecado que el PP. Al PSOE ya le han dicho que se calle porque sino acabarán sacando revelaciones de sus comisiones para conseguir un empate.
            Bajarán los impuestos y la demostración de que van por buen camino es haber reducido el IVA a los que compren cuadros, que es algo así como el pan de la bolsa de la compra, todo el mundo tiene su casa bien provista de cuadros para su goce artístico porque, aunque no lo sepamos, somos un pueblo culto y por eso el PP, que se preocupa de los más débiles, nos hace llegar esta significativa rebaja.
            Con el paro andan revueltos. La realidad dice que cada día hay menos cotizantes a la seguridad social y, por lo tanto, menos personas trabajando, pero ellos siempre comparan con los años pasados para demostrarnos que vamos bien aunque sea a fuerza de que las personas se vayan del país.
            El trabajo que se ha contabilizado en enero son contratos basura, temporales, en precario, de practicas o de formación, solamente una pequeña parte son indefinidos. Creo que piensan que como ahora se puede despedir barato algunos empresarios todavía hablan de indefinidos aunque en un periquete les pueden poner en la calle. Empleo malo, más paro e inseguridad es lo que nos ha regalado la reforma laboral. Miseria que permitirá que crezcan los beneficios de los ricos y los trabajadores sean cada día más sumisos, como esposas complacientes que pediría el obispo. España se arregla así…
            Esa luna creciente es hermosa pero las gaviotas nos dicen que no crecerá más porque ya hay bastante luz con la reforma laboral, en todo caso la formatearemos de nuevo para que a nadie se le ocurra hablar con la luna, estamos para trabajar y no para soñar…

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