jueves, 1 de noviembre de 2018


CAMINO DEL PASOTISMO
Anima poquito el mundo a escribir sobre algo positivo.
Los poderosos van atropellando lentamente a la razón.
Por eso me he refugiado unos días en la historia con mi libro.

                       Resultado de imagen de fotografias de Lula preso
  
            Estoy más perezoso cada día, el mundo nos envuelve con las mismas noticias y volvemos a encontrarnos con una realidad que repite sus historias tristes. Políticos corruptos, medias verdades, sucesos para el consumo y ataque a cualquier idea que pueda herir los deseos de los poderosos.
            EE.UU. está cansado de montar guerras y conflictos por medio mundo para vender sus armas y crear situaciones de emergencia para correr con militares o con Bolsanaros amigos a hacer más patente la necesidad de tener a dicho país por amigo.
            Tenemos el conflicto palestino dando alas a Israel y provocando estados armados hasta los dientes y respetuosos con el atropello que se está produciendo. Si alguno osa enfrentare, ejemplo de Egipto, se coloca en el poder a unos golpistas militares como ejemplo de las más occidental democracia. Y todos ya olvidados de aquellos Hermanos Musulmanes que esperan pudriéndose en prisión el premio a su osadía.
            Irak, Venezuela, Nicaragua, Ecuador, Cuba y cualquier país que se ha movido fuera de la tutela del  país de Trump o de  Obama van pagando su precio. Acaban deformando la realidad para venderla en folletos que el mundo occidental termina aceptando porque parecen más de lo mismo. El detalle de un fascista misógino, racista y mil cosas más gobernando aquel país que Lula nos hizo soñar que podía mejorar sus desigualdades colma el mayor de los golpes de Estado sin armas que tanto se estila en la actualidad.
            Provocan miseria, acusan de pequeños fallos a dirigentes estimados hasta llevarles a la cárcel y con el poder de los medios de comunicación consiguen que un pueblo lleno de carencias y en la miseria acabe votando a quienes no harán otra cosa que condenarles a seguir siendo la escoria económica del país. Bolsanaro en Brasil ha vendido un producto infumable que ha aceptado una mayoría de ciudadanos, han conseguido en las urnas algo similar a lo que Hitler consiguió con los alemanes…
            El capitalismo parece estar en peligro en algunos puntos de la Tierra y, cuando esto sucede, se convierte en un enemigo muy peligroso para todo cuanto signifique democracia o justicia distributiva. Aceptarlo pasivamente produce tristeza y no existen caminos para salir del sofá.

Nota: Estoy preparando una novelilla que lleva a la República de 1931 en la que muchos jornaleros pudieron soñar con una sociedad mejor. Volveré a escribir de nuevo para desahogarme por las noches a pesar de lo escrito antes.


No hay comentarios:

Publicar un comentario